Gerardo Pombo, en Santander, durante la presentación del Equipo Pre-olímpico 2011. Foto: FEVCuando el lince de
Zapatero decidió vender el 46% de las reservas de oro que tenía España, demostró el poco valor que le ha dado este ejecutivo a todo lo que esté relacionado con este valioso metal. Después de vender en 2007 la mitad del oro español en una excelente visión de futuro, éste en lugar de bajar subió de precio, con lo que el Estado perdió la nada despreciable cantidad de 1.500 millones de euros en la operación.
Muchos me dirán que tiene que ver esto con la vela, pues muy fácil. He querido hacer un símil y un contrapunto de la facilidad con la que se entregan algunas cosas y de cómo valora el Consejo Superior de Deportes, la entrega de una de las más altas insignias en este caso curiosamente también de oro.
Y esto viene a cuento porque el otro día recibí una nota de prensa firmada por un tal
Carlos Sánchez, que así a botepronto no caigo de quien puede ser, desde un correo de gmail anunciando que
Gerardo Pombo había sido elegido por el CSD para recibir la Medalla de Oro al Real Mérito Deportivo. Intenté confirmar la veracidad de la información con algunos compañeros de la prensa, pero nadie sabía nada de dicha nota, hasta que leyendo
El Diario Montañés me confirmó la veracidad de la información.
El texto mandado por Sánchez rezaba así:
“Gerardo Pombo, que cumple su undécimo año al frente de la federación y tras los JJ OO de Londres 2012 abandonará el cargo, ha realizado importantes acciones en su trayectoria en el ente federativo, destacando el Centro de Alto Rendimiento de Santander, base de trabajo, preparación, puesta a punto y tecnificación del equipo Olímpico Español de Vela. También destaca en esto once años el lograr ser de los Mundiales de la ISAF de Vela Ligera para 2014, además del acercamiento con RANC (Real Asociación Nacional de Cruceros) y consolidar dos flotas de monotipos en nuestros país, como son los Platú 25 y J80”. [
sic]
Y yo me pregunto, si los méritos para conseguir esta medalla de oro, la de
Plata ya la tiene, son el haberse llevado al Equipo Olímpico y los Mundiales de 2014 a Santander –en detrimento del resto de España, por ejemplo Valencia también los querían- o el acercamiento a la RANC –con la que por cierto está a tortazo limpio- o consolidar las flotas de Platú 25 y J80 –creo que quien las han consolidado son las propias clases y regatistas-. Pues apaga y vámonos.
Ahora bien, si es un formalismo ya me contarán, pero después de esto no me digan que la Medalla de Oro al Mérito Deportivo está muy barata, tan barata como el oro que vendió el jefe primero de
Jaime Lissavetzky y ahora de
Albert Soler, que no sólo han hecho la vista gorda en todo lo que ha ocurrido en estos once años del mandato de Pombo –Club Náutico Español de Vela y Fundación Vela Española incluídos-, sino que ahora le premian con una de las más altas condecoraciones deportivas, colocándole al mismo nivel que los jugadores que ganaron el Mundial de Fútbol.
El ingreso en la Real Orden del Mérito Deportivo según reza el BOE se concede a propuesta de la Ministra de Cultura o del Presidente del Consejo Superior de Deportes, o en virtud de moción razonada de las Federaciones Españolas, Clubs o Agrupaciones Deportivas o de Corporaciones, Entidades u Organismos públicos. ¿Quién habrá sido el promotor?.
Después de todo esto sólo me resta darle la enhorabuena a Gerardo Pombo, porque lo que ha conseguido en cuanto a condecoraciones y demás, no lo ha hecho nadie. Lo cual es una habilidad, claro que sí.
Lo próximo será pedir el Premio Príncipe de Asturias. Y si no, tiempo al tiempo.